Crecí entre asados. Mis padres tenían un quincho -pequeña construcción de ladrillos
con espacio para el carbón o la madera y una parrilla encima- al final del patio. Por allí, durante la primavera y el verano, pasaban primos, tíos, tías, abuela, amigos del colegio y los de más grande. El que se encargaba del fuego era mi papá (sigue sin cederle el puesto a nadie). Por años lo vi usar con destreza tenedores, cuchillos, secadores de pelo, en fin, todos los instrumentos básicos para hacer un asado y también me tocó verlo probar distintos trucos para prender el fuego: la cera de piso sobre el carbón, las maderas chiquitas, el tarro de conserva convertido en chimenea, la botella con los anillos de diario.
asados
Saturday, August 11, 2012
Secreto para prender el fuego
Secreto para prender el fuego
Crecí entre asados. Mis padres tenían un quincho -pequeña construcción de ladrillos
con espacio para el carbón o la madera y una parrilla encima- al final del patio. Por allí, durante la primavera y el verano, pasaban primos, tíos, tías, abuela, amigos del colegio y los de más grande. El que se encargaba del fuego era mi papá (sigue sin cederle el puesto a nadie). Por años lo vi usar con destreza tenedores, cuchillos, secadores de pelo, en fin, todos los instrumentos básicos para hacer un asado y también me tocó verlo probar distintos trucos para prender el fuego: la cera de piso sobre el carbón, las maderas chiquitas, el tarro de conserva convertido en chimenea, la botella con los anillos de diario.
Secreto para prender el fuego
Crecí entre asados. Mis padres tenían un quincho -pequeña construcción de ladrillos
con espacio para el carbón o la madera y una parrilla encima- al final del patio. Por allí, durante la primavera y el verano, pasaban primos, tíos, tías, abuela, amigos del colegio y los de más grande. El que se encargaba del fuego era mi papá (sigue sin cederle el puesto a nadie). Por años lo vi usar con destreza tenedores, cuchillos, secadores de pelo, en fin, todos los instrumentos básicos para hacer un asado y también me tocó verlo probar distintos trucos para prender el fuego: la cera de piso sobre el carbón, las maderas chiquitas, el tarro de conserva convertido en chimenea, la botella con los anillos de diario.
Secreto para prender el fuego
Crecí entre asados. Mis padres tenían un quincho -pequeña construcción de ladrillos
con espacio para el carbón o la madera y una parrilla encima- al final del patio. Por allí, durante la primavera y el verano, pasaban primos, tíos, tías, abuela, amigos del colegio y los de más grande. El que se encargaba del fuego era mi papá (sigue sin cederle el puesto a nadie). Por años lo vi usar con destreza tenedores, cuchillos, secadores de pelo, en fin, todos los instrumentos básicos para hacer un asado y también me tocó verlo probar distintos trucos para prender el fuego: la cera de piso sobre el carbón, las maderas chiquitas, el tarro de conserva convertido en chimenea, la botella con los anillos de diario.
Secreto para prender el fuego
Crecí entre asados. Mis padres tenían un quincho -pequeña construcción de ladrillos
con espacio para el carbón o la madera y una parrilla encima- al final del patio. Por allí, durante la primavera y el verano, pasaban primos, tíos, tías, abuela, amigos del colegio y los de más grande. El que se encargaba del fuego era mi papá (sigue sin cederle el puesto a nadie). Por años lo vi usar con destreza tenedores, cuchillos, secadores de pelo, en fin, todos los instrumentos básicos para hacer un asado y también me tocó verlo probar distintos trucos para prender el fuego: la cera de piso sobre el carbón, las maderas chiquitas, el tarro de conserva convertido en chimenea, la botella con los anillos de diario.
Friday, August 10, 2012
Secreto para prender el fuego
Crecí entre asados. Mis padres tenían un quincho -pequeña construcción de ladrillos
con espacio para el carbón o la madera y una parrilla encima- al final del patio. Por allí, durante la primavera y el verano, pasaban primos, tíos, tías, abuela, amigos del colegio y los de más grande. El que se encargaba del fuego era mi papá (sigue sin cederle el puesto a nadie). Por años lo vi usar con destreza tenedores, cuchillos, secadores de pelo, en fin, todos los instrumentos básicos para hacer un asado y también me tocó verlo probar distintos trucos para prender el fuego: la cera de piso sobre el carbón, las maderas chiquitas, el tarro de conserva convertido en chimenea, la botella con los anillos de diario.
Secreto para prender el fuego
Crecí entre asados. Mis padres tenían un quincho -pequeña construcción de ladrillos
con espacio para el carbón o la madera y una parrilla encima- al final del patio. Por allí, durante la primavera y el verano, pasaban primos, tíos, tías, abuela, amigos del colegio y los de más grande. El que se encargaba del fuego era mi papá (sigue sin cederle el puesto a nadie). Por años lo vi usar con destreza tenedores, cuchillos, secadores de pelo, en fin, todos los instrumentos básicos para hacer un asado y también me tocó verlo probar distintos trucos para prender el fuego: la cera de piso sobre el carbón, las maderas chiquitas, el tarro de conserva convertido en chimenea, la botella con los anillos de diario.